¿Por qué las tablets con Android no triunfan?

Introducción

Si mencionamos “ipad” pensamos instantáneamente en producto de calidad, ¿verdad? Esto es porque las tablets de Apple están mejor valoradas en el mercado que las Android: si, por ejemplo, pongo sobre la mesa la “Lenovo Tab M10” o la “Fire HD” automáticamente pensamos en algo de segunda categoría. Quizás si mencionamos la “Samsung Tab Galaxy S7” suena algo mejor, pero ni así la ponemos por encima de un iPad Air y mucho menos un iPad Pro, pero ¿por qué pasa esto?

No es solo síntoma de nuestra percepción: si vemos la cuota de mercado de Apple en el mercado de tablets en estos últimos 8 años, a pesar de bajar, nos damos cuenta de que es más de un 30% del total (el otro 70% se reparte entre todas las demás marcas, incluidas las chinas que vemos por amazon de dudosa calidad). Y de nuevo aparece la misma pregunta ¿por qué Apple vende tanto a pesar de sus precios?

El acabado no es suficiente

Si comenzamos por el rango de precio en el que se mueven los iPads encontramos como competencia principalmente a Samsung, que podemos tomarlo como el principal representante de las tablets Android, y esto no es por otro motivo que los acabados, la experiencia de usuario.

Cuando adquirimos una tablet Android la primera sensación que tenemos es “esto es un móvil con la pantalla más grande” mientras que cuando tomamos un iPad y lo usamos nos damos cuenta de que sí está concebido para usarse como tablet. Puede parecer algo absurdo o no llegar a apreciarse, pero los destellos están ahí.

Si valoramos otras marcas Android lo que encontramos es mucho peor: algunas con grandes bordes que recuerdan a los dispositivos de hace 7 años o resoluciones similares a móviles con la mitad de pulgadas (lo que da la impresión de peor calidad de imágen), otras con cámaras que prefieres tapar para no ver las aberraciones que captan (algunas llegan a ser tan solo de resolución 480p). Es, cuanto menos, llamativo, ya que hay que recordar que estamos hablando de un dispositivo que en principio se usa para suplir las funciones básicas de un portátil en un formato más portable y cómodo se convierte en una razón de peso para pensar “para esto compró un mejor móvil al que le daré buen uso”.

Android no facilita las cosas

Por si fuera poco una vez que tenemos una tablet con unas especificaciones tope de gama nos encontramos con el elefante en la sala: el sistema operativo.

Android es un sistema que, como hemos comentado en otras ocasiones, está pensado para ejecutarse en una infinidad de dispositivos, y esto perjudica a “los listos” del grupo.

Cuando preparamos algo para ejecutarse en muchas configuraciones tendemos a optimizar todo para el peor de los casos, en este caso para dispositivos con pantallas pequeñas, poca potencia, capacidad reducida de refrigeración o poca batería. Sin embargo, las tablets son todo lo contrario, son dispositivos con posibilidad de tener mayores pantallas, más rendimiento, mejor refrigeración y mayor batería. En estos casos lo que suele pasar es que el equipo de desarrollo se centra tanto en optimizar que olvida dar herramientas que aprovechen el exceso de recursos disponibles.

Y esto no es una excepción con Android. La falta de adaptación al hardware que sufre el sistema de Google es tan grande que hace que máquinas que serían capaces de superar a portátiles de gama baja con una portabilidad mejor no lo hagan simplemente por su capa de software. No existen interfaces para apps especializadas, el UI del sistema es tan solo una ampliación de la de móvil, la multiventana es la misma que en móvil, con sus limitaciones, y los procesos en segundo plano tampoco aprovechan el incremento en el apartado de hardware.

Además, muchas de estas observaciones podrían lanzarse contra ios (el sistema operativo de los iPads) y no sería del todo incorrecto, sin embargo Apple se ha esforzado por aparentar mejor que su plataforma no es exactamente lo mismo que en iPhone, en cosas como la interfaz de ciertas aplicaciones, del mismo sistema, o en funcionalidades, aunque para copiar archivos tengamos que tenerlo en primer plano (algo que desprestigia todo).

La durabilidad es mínima

Si contamos ya con problemas de hardware, le sumamos los que presenta Android de por si tenemos un producto que en su lanzamiento no parece muy apetecible para un comprador, pero por si fuesen pocos motivos añadimos uno más a la ecuación: el desgaste y obsolescencia prematura que tienen estos dispositivos.

Imaginemos que nos gastamos 600€ en una tablet cualquiera que lleve Android, un usuario normal con conocimientos limitados la usará con normalidad. En este rango de precio podemos optar por dispositivos que no sean demasiado malos en el apartado de hardware a priori, por lo que la experiencia inicial puede ser satisfactoria. Sin embargo, al cabo de un año, o incluso algunos meses según el modelo del que hablemos, podemos encontrar que la batería empieza a durar menos o que el sistema es menos reactivo que antes (no va tan fluido), y lo peor es que esto no es solo una impresión del usuario, es completamente real.

Hoy en día casi todos los dispositivos están preparados para su sistema optimice los ciclos de carga de la batería, sin embargo Android no siempre hace esto, y es por ello que es muy fácil que sin darnos cuenta desgastemos la batería hasta tal punto que reduzcamos su duración en un 80% en tan solo el primer año de uso. Por si fuese poco también el propio sistema almacena archivos temporales de aplicaciones y propios que con el uso se incrementan hasta llegar a ralentizar todo. La solución es tan simple como formatear el dispositivo, pero no es algo que esté al alcance de todos los usuarios ya que muchas veces un simple reset de fábrica no es suficiente para solucionarlo.

Conclusión

Para cerrar con un mensaje de “mejora” hacia los fabricantes de tablets, se necesita una inversión importante en una capa de interfaz preparada para usarse en estos dispositivos, existe EMUI (capa móvil de Huawei), MIUI (Xiaomi), OneUI (Samsung), etc, no es ninguna locura pensar que tan solo dando la posibilidad de exprimir esas pulgadas extra un usuario común ya encontraría más motivos para adquirir estos dispositivos, y si lo pensamos es algo que puede tener mucha utilidad, sobretodo para estudiantes o trabajadores que se desplacen mucho durante su dia a dia, para gestionar documentos, la agenda, notas, etc.

Sin embargo para esta capa se requiere de inversión, y es algo que las compañías a día de hoy parecen no darle la prioridad, el mercado de tablets queda rendido a quién quiera tomarlo pero nadie parece estar interesado en explorarlo.


Creado por Jorge Martínez de la Chica el día 2022-03-17.